Un molino de agua construido en piedra para moler trigo. Una pequeña central capaz de generar electricidad. Una serrería. Una fábrica de zuecos de madera.

En Vilasantar, A Coruña, en 1894 comenzó a levantarse una construcción que, más de 130 años después, constituye una singular pieza de arqueología industrial.

Hoy, desde Taliesen Design, comenzamos una nueva etapa en la historia de este edificio con un proyecto de rehabilitación integral que busca recuperar su arquitectura, mejorar sus prestaciones y adaptarlo a una nueva forma de habitar, manteniendo siempre presente aquello que lo hace único.

Un edificio ligado al agua y a la historia del lugar

Desde su origen, la historia del molino ha estado estrechamente vinculada al agua y al aprovechamiento de los recursos de su entorno. La fuerza del río permitió inicialmente mover la maquinaria destinada a la molienda del trigo y, con el tiempo, desarrollar otras actividades vinculadas al conjunto, entre ellas una serrería y una fábrica de zuecos de madera. El molino llegó también a aprovechar esa energía hidráulica para generar electricidad.

Una historia productiva que todavía puede leerse en el propio edificio. En su interior se conservan elementos y maquinaria relacionados con aquella actividad, entre ellos la tolva del molino original, que forman parte de la identidad y de la memoria del conjunto.

El molino es, por tanto, mucho más que una construcción de piedra. Es el testimonio de una manera de trabajar, producir y aprovechar los recursos naturales que durante décadas estuvo profundamente ligada a la vida del medio rural.

Interior del molino con estructura de madera original y maquinaria de molienda conservada
La tolva y la maquinaria de molienda originales se conservan en el interior del edificio.

Un entorno excepcional junto al río Cabalar

La arquitectura no puede entenderse sin el paisaje que la rodea. El conjunto se encuentra en una finca de aproximadamente 37.000 m², en un entorno natural marcado por la presencia del río Cabalar.

La presa que proporcionaba la fuerza necesaria para el funcionamiento del molino forma un estanque de aguas tranquilas y fondo arenoso, creando una singular piscina fluvial completamente integrada en el paisaje.

Agua, piedra, vegetación y arquitectura forman parte de un mismo lugar y constituyen uno de los principales valores que queremos preservar y potenciar con la nueva intervención.

Del antiguo molino a una vivienda contemporánea

Con el paso del tiempo, el antiguo complejo industrial fue reconvertido en vivienda, incorporando un nuevo uso sin perder muchos de los elementos que permiten reconocer su pasado. Ahora comienza una nueva transformación.

El proyecto de Taliesen Design plantea una rehabilitación integral del molino para adaptarlo a las necesidades actuales y convertirlo en una vivienda de altas prestaciones, mejorando su eficiencia, funcionalidad, accesibilidad y confort sin renunciar al carácter de la construcción original.

Trabajar sobre un edificio con más de un siglo de historia implica partir siempre de lo existente: comprender cómo fue construido, analizar las transformaciones que ha experimentado y decidir cuidadosamente qué conservar, qué recuperar y qué incorporar. No buscamos borrar las huellas del tiempo, sino hacer que convivan con una nueva arquitectura.

Una rehabilitación integral

La intervención actuará tanto sobre la envolvente del edificio como sobre sus espacios interiores. El proyecto contempla la renovación de las carpinterías exteriores y de la cubierta, junto con una importante mejora del aislamiento y de las prestaciones térmicas del inmueble, para reducir la demanda energética y aumentar notablemente el confort interior.

En paralelo, se realizará una adaptación integral de los espacios interiores para mejorar su distribución y funcionalidad, prestando especial atención a la accesibilidad y a la comodidad en el uso cotidiano de la vivienda. Las nuevas instalaciones y soluciones constructivas permitirán actualizar las prestaciones del inmueble a los estándares actuales, manteniendo siempre el respeto por la arquitectura existente.

Arquitectura e interiorismo como un único proyecto

La rehabilitación se plantea de manera global. No termina en la recuperación arquitectónica del edificio, sino que continúa hacia el diseño de sus interiores. Materiales, iluminación, mobiliario y decoración formarán parte de una misma propuesta, con una cuidada selección de materiales y acabados de alta gama que aporte calidad y calidez a los nuevos espacios.

El objetivo es crear interiores contemporáneos y confortables que no compitan con la arquitectura original, sino que permitan ponerla en valor. La piedra, la historia del edificio y los elementos vinculados a su pasado industrial convivirán así con nuevos materiales, soluciones actuales y un interiorismo pensado específicamente para esta vivienda.

Recuperar el molino para volver a producir energía

Uno de los aspectos más singulares de la intervención será recuperar una función que forma parte de la propia historia del edificio: la producción de energía a partir del agua. El molino nació precisamente del aprovechamiento de un recurso natural disponible en el lugar, y durante décadas la fuerza del agua llegó también a utilizarse para producir electricidad.

Ahora queremos recuperar ese principio y trasladarlo al siglo XXI. El proyecto contempla la recuperación del sistema asociado al molino para volver a aprovechar la fuerza del agua y contribuir a la generación de energía para la vivienda — una estrategia que conecta directamente la historia del edificio con su futuro.

Hacia una vivienda autosuficiente

La mejora de la envolvente, la reducción de la demanda energética y la recuperación de la generación hidroeléctrica forman parte de una misma estrategia: avanzar hacia una vivienda autosuficiente, capaz de aprovechar los recursos disponibles en su entorno y reducir al máximo su dependencia energética.

En este proyecto, sostenibilidad y patrimonio no se entienden como conceptos independientes. Recuperar la capacidad del molino para generar energía supone devolverle parte de la función para la que fue concebido, y demostrar que conservar un edificio histórico no significa mantenerlo inmóvil, sino permitir que siga evolucionando.

Obra en curso en la cubierta del molino, con andamios y estructura de madera
Trabajos en curso sobre la cubierta y la estructura de cubierta original.

Comienza una nueva etapa

Con el inicio de las obras comienza ahora uno de los momentos más interesantes del proyecto. La rehabilitación de una construcción histórica es también un proceso de descubrimiento: a medida que avance la obra podremos conocer mejor el edificio, recuperar elementos existentes y tomar decisiones que permitan mantener el equilibrio entre conservación y transformación.

Durante los próximos meses iremos compartiendo desde Taliesen Design las diferentes fases de la rehabilitación: la evolución de la obra, la recuperación de los elementos originales, las nuevas soluciones arquitectónicas, el proyecto de interiorismo y el proceso para devolver al molino su capacidad de producir energía.

Más de 130 años después, el agua volverá a recorrer el molino. Y el molino volverá a producir energía.

Una nueva vida para una construcción histórica, manteniendo viva su esencia y preparándola para los próximos años.